EU regulation

¿Por qué dos etiquetas de suplementos muestran cifras distintas para el mismo nutriente?

Una etiqueta pone 125 y otra pone 5000, y las dos describen la misma cantidad de vitamina D. Seis motivos legales por los que las cifras no coinciden: las unidades, la porción diaria, la cantidad elemental, los valores medios con tolerancia, el exceso de formulación y las cantidades máximas nacionales.

Dos etiquetas de complementos, el mismo nutriente, dos cifras completamente distintas. Una pone 125 y la otra 5000. Una pone 250 mg de citrato de magnesio y la otra 251 mg de magnesio elemental. Una pone 400 y otra 200 para lo que parece la misma vitamina. Por lo general, nadie miente. Según la normativa europea, una cifra en la etiqueta de un complemento viene definida a la vez por tres cosas: la unidad en la que se expresa, la porción sobre la que se calcula y el hecho de que es un valor medio y no una promesa. En cuanto sabes cuál de las tres está variando, la confusión se resuelve en un minuto.

La respuesta corta

Dos etiquetas pueden indicar cifras distintas para el mismo nutriente, en la misma cantidad de producto, por seis motivos perfectamente legales: usan unidades diferentes, cuentan por cápsula en lugar de por porción diaria, una pesa la sal mineral y la otra el mineral que hay dentro, el valor impreso es un valor medio legal con un margen de tolerancia por encima y por debajo, el fabricante añade un exceso de formulación para que el producto siga cumpliendo la cifra declarada al final de la vida útil, y la dosis máxima permitida se fija a nivel nacional y no europeo. Solo el porcentaje del valor de referencia de nutrientes, impreso junto a la cantidad, coloca dos etiquetas en una misma escala.

Dos montones de polvo claro de tamaños claramente distintos, uno junto al otro sobre papel beige cálido

Motivo 1: las dos etiquetas no usan la misma unidad

Esta es la mayor fuente de confusión, y está escrita en la propia norma. El artículo 8, apartado 1, de la Directiva 2002/46/CE establece que la cantidad de cada nutriente debe declararse en forma numérica y que "las unidades que deberán utilizarse para las vitaminas y los minerales serán las especificadas en el anexo I". Ese anexo no usa una única unidad neutra para todo. Declara la vitamina A en microgramos ER (equivalentes de retinol), la vitamina E en miligramos alfa-TE (equivalentes de alfa-tocoferol), la niacina en miligramos EN (equivalentes de niacina), la vitamina D y la vitamina K en microgramos sin más, y el ácido fólico en microgramos, con una nota que precisa que el término "ácido fólico" abarca aquí todas las formas de folatos.

Tres de esas unidades son unidades de equivalencia. Ya llevan dentro una conversión, porque la vitamina existe en varias formas químicas con distinta actividad biológica y la norma quiere una única cifra comparable en lugar de una lista. Así que "40 mg EN" de niacina no son simplemente 40 mg de una sustancia: son 40 mg expresados en la escala de equivalentes de niacina.

La unidad que no aparece en la normativa europea

Las Unidades Internacionales (UI) figuran en muchísimas etiquetas de complementos, sobre todo en las de vitamina D. La UI no es una de las unidades del anexo I. Es una unidad de actividad biológica heredada del pasado y, para la vitamina D, la conversión es fija: la actividad biológica de 1 microgramo de vitamina D equivale a 40 UI, tal y como recoge el informe de referencia del Institute of Medicine sobre el calcio y la vitamina D.

Esa única conversión explica una enorme cantidad de confusión delante del lineal. Una etiqueta que pone 125 µg y otra que pone 5000 UI describen exactamente la misma cantidad de vitamina D. La segunda cifra es cuarenta veces mayor y el producto no es más fuerte. Nuestras propias gotas de vitamina D3 + K2 llevan las dos: la tabla nutricional declara 125 µg, que es la unidad exigida legalmente, y el nombre del producto lleva 5000 UI, porque es la cifra que la gente busca.

Motivo 2: el denominador no es el mismo

Una cifra no significa nada si no sabes sobre qué se calcula, y aquí los complementos siguen una regla distinta de la de los alimentos corrientes. Para los alimentos en general, el artículo 32, apartado 2, del Reglamento (UE) n.º 1169/2011 exige que la información nutricional se exprese por 100 g o por 100 ml. Para los complementos alimenticios, el artículo 8, apartado 2, de la Directiva 2002/46/CE exige algo completamente distinto: las cantidades declaradas "serán las correspondientes a la porción de producto recomendada para el consumo diario en el etiquetado". El artículo 6, apartado 3, letra b), de esa misma directiva obliga a indicar esa dosis diaria.

Es decir: el denominador legal de un complemento es la porción diaria, no la cápsula. Si la porción de una marca son dos cápsulas y la de otra es una, y las dos ponen 300 mg, la primera te da 150 mg por cápsula y la segunda 300 mg. La misma cifra impresa, la mitad de potencia por unidad que te tomas y un coste diario completamente distinto en cuanto calculas cuánto dura el bote.

Algunas etiquetas tienen el detalle de incluir una columna por cápsula y otra por porción. Muchas solo incluyen la de la porción. Si una tabla te da una cifra sin decirte a qué porción corresponde, eso es lo primero que hay que mirar, no lo último.

Una balanza de latón con un montoncito de granos minerales oscuros frente a un volumen mucho mayor de polvo claro

Motivo 3: el mineral es solo una parte de lo que se está pesando

Los minerales nunca se venden como metal puro. Llegan unidos a algo: picolinato, bisglicinato, citrato, óxido. El compuesto pesa mucho más que el mineral que hay dentro, así que "500 mg de citrato de magnesio" y "500 mg de magnesio" son dos afirmaciones distintas sobre cantidades muy distintas. La cifra que importa es la elemental, y suele ser la que lleva el porcentaje al lado.

Ya hemos desarrollado esta aritmética en otro artículo, así que aquí basta con saber que existe y dónde mirar: consulta qué forma de magnesio se absorbe mejor para ver la comparación paso a paso. La tabla de nuestro Magnesium 7 in 1 enumera cada sal por separado y después indica el total elemental, 251 mg, que es la cifra que hay que comparar con la de otra marca.

Motivo 4: la cifra impresa es un valor medio, no una promesa

Esta es la parte que casi nadie llega a oír, y cambia la manera de leer cualquier tabla nutricional de complemento que hayas tenido en la mano.

El artículo 9, apartado 1, de la Directiva 2002/46/CE establece que "los valores declarados a que se refiere el artículo 8, apartados 1 y 2, serán valores medios basados en el análisis del producto efectuado por el fabricante". El Reglamento (UE) n.º 1169/2011 dice lo mismo de los alimentos en su artículo 31, apartado 4: los valores declarados serán valores medios basados en el análisis del alimento efectuado por el fabricante, en el cálculo a partir de los valores medios conocidos o efectivos de los ingredientes utilizados, o en el cálculo a partir de datos generalmente establecidos y aceptados.

Un valor medio no es un mínimo ni un máximo. Es el valor que mejor representa lo que contiene el producto a lo largo de los lotes, teniendo en cuenta la variación natural de las materias primas, de la fabricación y del almacenamiento. El bote que tienes en la mano es una muestra de esa distribución.

Hasta dónde puede desviarse legalmente el contenido real

Como el valor declarado es un valor medio, los controles oficiales necesitan un margen de tolerancia antes de poder declarar un producto no conforme. La Comisión Europea publicó ese margen en diciembre de 2012, en su documento de orientación para las autoridades competentes sobre la fijación de tolerancias para los valores de nutrientes declarados en el etiquetado. Los complementos alimenticios tienen su propia tabla, y las tolerancias ya incluyen la incertidumbre de medida, así que no se añade ningún margen adicional al valorar un resultado de laboratorio.

Tipo de productoVitaminasMinerales
Complementos alimenticios+50% a -20%+45% a -20%
Alimentos distintos de los complementos alimenticios+50% a -35%+45% a -35%

Lee la primera fila despacio. Un complemento alimenticio que declara 100 µg de una vitamina se considera conforme, en un control oficial, con cualquier valor medido entre 80 µg y 150 µg. A los complementos se les aplica un límite inferior más estricto que a los alimentos corrientes: un 20% por debajo de lo declarado en lugar de un 35%. El mismo documento explica por qué el contenido real llega a desviarse: el origen de los valores (calculados a partir de una receta en vez de analizados), la exactitud del análisis, la variación de las materias primas, el efecto de la elaboración, la estabilidad de los nutrientes y las condiciones y el tiempo de almacenamiento.

El documento de orientación también cierra la puerta al abuso evidente. Señala que los valores declarados deben aproximarse a los valores medios de varios lotes y "no deben fijarse en ninguno de los dos extremos del intervalo de tolerancia definido", y que, en los nutrientes en los que el consumidor busca niveles altos, el valor declarado no debe situarse en el extremo superior del intervalo mientras la media real es más baja. Cuando existe una cantidad máxima nacional, esa cantidad máxima prevalece sobre el extremo superior del intervalo de tolerancia.

Nueve montoncitos de polvo claro en una cuadrícula de tres por tres, cada uno de un tamaño ligeramente distinto

Motivo 5: el exceso de formulación y el reloj que corre dentro del bote

El valor declarado tiene que mantenerse hasta el final de la vida útil, y la mayoría de las vitaminas se degradan poco a poco. La respuesta habitual es el exceso de formulación: el fabricante formula por encima de la cifra de la etiqueta para que el producto siga cumpliendo su declaración el último día de su fecha de consumo preferente. No es un truco, es la manera de conseguir una declaración estable, pero sí significa que un bote recién fabricado puede contener de verdad más de lo que dice.

Cuánto más contiene no es una cuestión teórica. En un estudio piloto del Instituto Nacional de Salud Pública y Medio Ambiente de los Países Bajos (RIVM), publicado en Food Chemistry en 2017, los investigadores analizaron la vitamina D de productos destinados a lactantes y encontraron un contenido medido que iba del 8% al 177% del valor declarado en 15 complementos alimenticios, y del 50% al 153% en 29 alimentos enriquecidos. Los autores citaron los excesos de formulación destinados a cubrir las pérdidas durante la vida útil como una de las razones por las que la concentración real puede desviarse de la etiqueta, y concluyeron que usar solo la información del etiquetado puede dar estimaciones no válidas de la ingesta real. Aquel estudio analizó productos infantiles, no el mercado entero, así que tómalo como demostración de que la diferencia existe y no como una cifra aplicable a tu bote. Aquí también influye la conservación, y por eso escribimos aparte sobre el calor, la luz y la humedad.

Motivo 6: el techo es nacional, no europeo

Si una misma marca vende lo que parece el mismo producto con una dosis distinta en Alemania y en los Países Bajos, no tiene por qué ser marketing. Las cantidades máximas de vitaminas y minerales en los complementos alimenticios nunca se han armonizado en la UE. El documento de orientación sobre tolerancias de la Comisión lo dice sin rodeos: a falta de normas armonizadas sobre cantidades máximas en alimentos y complementos alimenticios, los Estados miembros pueden establecer normas nacionales. Así que el techo legal con el que trabaja quien formula el producto depende del país, y la cifra impresa se mueve con él.

La única columna que hace comparables dos etiquetas

El artículo 8, apartado 3, de la Directiva 2002/46/CE exige que la información sobre las vitaminas y los minerales se exprese además en porcentaje de los valores de referencia. Esos valores figuran hoy en la parte A del anexo XIII del Reglamento (UE) n.º 1169/2011, los valores de referencia de nutrientes (VRN). Una selección, para que puedas comprobar cualquier tabla por tu cuenta:

  • Vitamina A 800 µg, vitamina D 5 µg, vitamina E 12 mg, vitamina K 75 µg, vitamina C 80 mg
  • Tiamina 1,1 mg, riboflavina 1,4 mg, niacina 16 mg, vitamina B6 1,4 mg, ácido fólico 200 µg, vitamina B12 2,5 µg, biotina 50 µg, ácido pantoténico 6 mg
  • Calcio 800 mg, magnesio 375 mg, hierro 14 mg, zinc 10 mg, yodo 150 µg, selenio 55 µg

El porcentaje es el gran igualador, porque se calcula por porción diaria, después de la conversión de unidades y sobre la cantidad elemental. Dos etiquetas que ponen 125 µg y 5000 UI dan las dos el 2500% del VRN de vitamina D. Esa es la cifra que hay que comparar, no el titular. Lo que el porcentaje no te dice es si tú necesitas esa cantidad, que es otra pregunta y la respondimos en qué significa realmente el %VRN.

Comparar dos etiquetas en menos de un minuto

  1. Busca la porción. Lee cuál es la porción diaria de cada etiqueta antes de leer una sola cifra. Si las porciones no coinciden, todavía no hay nada comparable.
  2. Iguala las unidades. Si una pone UI y la otra microgramos, convierte antes de juzgar. En la vitamina D, divide la cifra en UI entre 40.
  3. Quédate con la cifra elemental en los minerales. Ignora el peso de la sal. Si solo aparece el nombre de la sal y ninguna cifra elemental, eso ya es un dato en sí mismo.
  4. Lee el porcentaje y después el precio por día. Divide el precio del envase entre el número de porciones diarias. Un bote con un titular más grande puede salir perfectamente más caro al día para la misma cantidad aportada.

Qué pasa cuando aplicamos esto a nuestras propias etiquetas

Hemos hecho la misma comprobación con nuestras propias tablas nutricionales, porque un artículo así no vale nada si quien lo firma no se lo aplica a sí mismo.

Las cuentas cuadran. Nuestras gotas D3 + K2 declaran 125 µg de vitamina D3, que son el 2500% del VRN de 5 µg, y 120 µg de vitamina K2 como MK-7, que son el 160% del VRN de 75 µg. El complejo B bioactivo declara 500 µg de vitamina B12, es decir el 20000% del VRN de 2,5 µg, y la niacina como 40 mg EN, usando la unidad de equivalentes de niacina exactamente como exige el anexo I. Nuestro picolinato de zinc declara 30 mg de zinc elemental, el 300% del VRN de 10 mg.

Dos observaciones honestas sobre nuestra propia presentación. La primera: hacemos justo lo que este artículo describe como confuso, porque el producto de D3 se llama 5000 UI mientras que su tabla declara 125 µg. Mantenemos las UI en el nombre porque es la cifra que buscan los clientes, pero la declaración legal, y la que hay que comparar, es la de microgramos. La segunda: la tabla de nuestro magnesio enumera las siete sales por peso y después indica aparte el total elemental de 251 mg, que es el 67% del VRN de 375 mg. Esa disposición es exactamente de lo que trata el motivo 3, y es la razón por la que los pesos de las sales individuales no deben sumarse nunca ni leerse como una dosis de magnesio.

Preguntas frecuentes

Si dos etiquetas muestran la misma cifra, ¿contienen los productos la misma cantidad?

No necesariamente. La misma cifra puede corresponder a una unidad distinta, a una porción diaria distinta o a una sal mineral en lugar de al mineral elemental. Y como los valores declarados son valores medios con un margen legal de tolerancia, dos productos que declaran 100 µg de una vitamina pueden contener legalmente 80 µg y 150 µg el mismo día.

¿Es la etiqueta una cantidad mínima?

No. Según el artículo 9, apartado 1, de la Directiva 2002/46/CE, el valor declarado es un valor medio basado en el análisis del producto efectuado por el fabricante. En las vitaminas y los minerales de los complementos alimenticios, el documento de orientación sobre tolerancias de la Comisión admite un valor medido de hasta un 20% por debajo de lo declarado antes de considerarlo no conforme, con la incertidumbre de medida ya incluida en esa cifra.

¿Por qué mi etiqueta pone UI si la ley exige microgramos?

Porque pueden aparecer las dos. El anexo I de la Directiva 2002/46/CE fija la unidad obligatoria, que en la vitamina D son los microgramos. La UI es una unidad antigua que muchas marcas mantienen al lado porque el público la reconoce. Es información adicional, no la declaración legal, y 1 microgramo de vitamina D corresponde a 40 UI.

¿Una cifra más alta es automáticamente mejor?

No. Una cifra alta en un compuesto que se absorbe mal puede aportar menos que una cifra más baja en uno que se absorbe bien y, por encima del punto en que un nutriente ya está cubierto, más cantidad deja de aportar nada. El porcentaje del VRN te dice cómo se relaciona la dosis con una referencia de etiquetado, no con tu necesidad personal.

¿Por qué el mismo producto se vende con otra concentración en otro país de la UE?

Porque las cantidades máximas de vitaminas y minerales en los complementos alimenticios no están armonizadas a nivel europeo. El documento de orientación de la Comisión señala que, a falta de normas armonizadas, los Estados miembros pueden fijar normas nacionales, y una cantidad máxima nacional prevalece sobre el extremo superior del intervalo de tolerancia.

¿Quiere decir todo esto que las marcas hacen trampa?

En general, no. Las unidades, las porciones, los pesos de las sales y los valores medios están todos recogidos en la normativa europea, y un fabricante que la siga al pie de la letra seguirá imprimiendo una cifra que no se parece en nada a la de un competidor. La comprobación que separa una etiqueta descuidada de una cuidada es si te da una porción, una cifra elemental y un porcentaje, para que puedas hacer tú mismo las cuentas. El certificado de lote, si la marca lo publica, es la capa siguiente: consulta qué demuestra realmente un certificado de análisis.

La conclusión

Una cifra de un complemento no es un dato por sí sola. Es un valor en una unidad concreta, calculado sobre una porción diaria concreta, referido o bien a un compuesto o bien al elemento que hay dentro, y definido legalmente como un valor medio con un margen de tolerancia por encima y por debajo. Por eso dos marcas honestas pueden imprimir 125 y 5000 para la misma cantidad de vitamina D, o 500 mg y 251 mg para dosis de magnesio que están más cerca de lo que parece. Lee la porción, convierte la unidad, busca la cifra elemental y deja que el porcentaje haga la comparación. Se tarda un minuto y es la diferencia entre comprar un titular y comprar una dosis.

Fuentes

  1. Directiva 2002/46/CE relativa a los complementos alimenticios, artículos 6, 8 y 9 (menciones obligatorias del etiquetado, unidades del anexo I, declaración por porción diaria recomendada, porcentaje de los valores de referencia, valores declarados como valores medios basados en el análisis del fabricante).
  2. Directiva 2002/46/CE, anexo I, en su versión sustituida por el Reglamento (CE) n.º 1170/2009 de la Comisión (vitamina A en µg ER, vitamina E en mg alfa-TE, niacina en mg EN, ácido fólico en µg, abarcando todas las formas de folatos).
  3. Reglamento (UE) n.º 1169/2011, anexo XIII, parte A, ingestas de referencia diarias de vitaminas y minerales (adultos), los valores de referencia de nutrientes citados más arriba.
  4. Reglamento (UE) n.º 1169/2011, artículo 31, apartado 4, los valores declarados serán valores medios.
  5. Reglamento (UE) n.º 1169/2011, artículo 32, expresión por 100 g o por 100 ml en los alimentos distintos de los complementos.
  6. Comisión Europea, Documento de orientación para las autoridades competentes sobre el control del cumplimiento de la legislación de la UE en materia de fijación de tolerancias para los valores de nutrientes declarados en el etiquetado, diciembre de 2012 (tabla 2 para los complementos alimenticios, el principio del valor medio, la regla que prohíbe declarar en cualquiera de los dos extremos y las cantidades máximas nacionales).
  7. Comisión Europea, Documento de orientación sobre tolerancias: tabla resumen simplificada, diciembre de 2012.
  8. Verkaik-Kloosterman J, Seves SM, Ocké MC. Vitamin D concentrations in fortified foods and dietary supplements intended for infants: implications for vitamin D intake. Food Chemistry, 2017 (PMID 27979251), vitamina D medida entre el 8% y el 177% del valor declarado en 15 complementos, con los excesos de formulación citados como causa.
  9. Institute of Medicine, Dietary Reference Intakes for Calcium and Vitamin D, 2011, resumen sobre la vitamina D, la actividad biológica de 1 microgramo de vitamina D equivale a 40 UI.

Una nota sobre las fuentes: EUR-Lex devuelve una respuesta vacía a las peticiones automatizadas, así que los textos legales europeos anteriores se enlazan a través del espejo de legislation.gov.uk, que reproduce las normas tal y como las publicó la UE. Las normas se citan con su nombre completo para que cualquier cifra pueda comprobarse en el texto oficial del Diario Oficial.

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